El alzamiento de bienes castiga al deudor que, conociendo su obligación, perjudica a acreedores disponiendo o ocultando patrimonio. Suele aparecer junto a estafa o tras un fallo civil incumplido. El perjudicado ve cuentas a cero y coches vendidos a un hermano. Probarlo exige cronología, precios y concurrencia de acreedores. Este análisis resume señales, prueba y cómo actuamos cuando el patrimonio “desaparece” en semanas.
En este análisis
Qué es en la práctica
Deudor con obligación exigible que actúa en perjuicio de acreedores: ventas, donaciones, traslados societarios.
Puede ser autónomo o concurrir con otros delitos patrimoniales.
No requiere que usted sea el único acreedor; importa la insolvencia y la intención de perjudicar.
La prueba es económica y temporal: antes/después del crédito.
Señales que activan alarma
Transmisión de vivienda o vehículo a familiar sin contraprestación real poco después del impago.
Constitución de sociedades nuevas que reciben el negocio sin precio de mercado.
Retiradas masivas en efectivo tras requerimiento o querella.
Simulación de préstamos preferentes a vinculados.
Prueba útil
Registro de la Propiedad y de Bienes Muebles: fechas y titulares.
Comparación de precios de venta con valor de mercado.
Extractos que muestren destino de fondos tras la venta.
Testigos en operaciones notariales cuando hay indicios de colusión.
Coordinación con otras vías
Acción pauliana civil puede anular actos fraudulentos; el penal añade presión y medidas.
Si hay concurso, el calendario cambia: hay que hablar con administrador concursal.
Medidas cautelares sobre lo que aún no se ha enajenado.
Un solo relato coherente entre querella por estafa y alzamiento evita contradicciones.
Qué traer
Crédito: contrato, sentencia, transferencias defraudadas, importe vivo.
Listado de bienes conocidos antes de las operaciones sospechosas.
Escrituras o datos registrales de transmisiones recientes.
Con eso valoramos querella, acciones civiles y urgencia de medidas.
